El objetivo de la ortodoncia es la movilidad de los dientes buscando su normalización oclusal (la superficie de masticación), o el desplazamiento de todo el conjunto de dientes, sobre todo, para corregir la estética dental y trastornos funcionales de la masticación.

El problema de la malformación en los dientes ha existido desde siempre, así como la necesidad de solucionarlo. A menudo se cree que se trata sólo de una cuestión estética, cuando lo cierto es que, tener una mala oclusión (mordida) afecta a la respiración, a la masticación e incluso al habla. A nivel estético, se sabe que el primer impacto que causa una persona dice mucho de ellas, por lo que una correcta alineación de los dientes es una carta de presentación totalmente necesaria. A día de hoy, una buena ronrisa conlleva: seguridad, autoestima, confianza, presencia, etc.

Se trata de una ortodoncia invisible en 3D fabricada exclusivamente para cada paciente con un material flexible. Tiene la ventaja de ser removible, por lo que se pueden retirar para comer o lavarse los dientes, con el plus de comodidad e higiene que eso supone siempre para la persona que los lleve. Su discreción consigue lo que parecía imposible: el paciente vuelve a disfrutar de su propia sonrisa incluso durante el proceso del tratamiento.

Al estar fabricado con un material transparente, nadie notará que la lleva puesta y no sentirá la necesidad de ocultar su sonrisa. Es más cómodo porque evita las molestias que provocan los bracket, le permite hablar con comodidad, evitando rozaduras o heridas. Al ser removible le permite una limpieza completa de la boca, sin el riesgo a retener comida que provocan los brackets. Este sistema tiene alta precisión y predictibilidad del resultado final del caso, ya que evita errores en el proceso de fabricación, utilizando un único modelo digital no alterable.